• Nuestro día friki

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    Radio Gladys Palmera tiene la suficiente música para que celebréis el fin de año y los 364 días que le siguen. Cuando se habla de la música se habla del cuerpo. Se dice que la música tiene incluso sabor, al igual que el cuerpo.

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  • Violeta

    “Escribe como quieras, usa los ritmos que te salgan, prueba instrumentos diversos, siéntate al piano, destruye la métrica, grita en vez de cantar, sopla la guitarra y toca la corneta. Odia las matemáticas y ama los remolinos. La creación es un pájaro sin plan de vuelo, que jamás volará en línea recta” (Violeta Parra) Seguir leyendo

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    El 8 de este mes de abril, Sara Montiel moría en Madrid y ahora ya es puro humo.

    De la gran Saritísima hay para contar y no acabar. Desde su infancia de hambre hasta sus dietas-hambrunas siendo Montiel. En España fue nuestra estrella más internacional y admirada. Además se preocupó muy bien una vez abandonada su carrera, de no caer en el olvido.

    Mucho se cuenta, de sus amistades con Gary Cooper y con Marlon Brando siempre apasionado por la comida y la música latina. Menos conocida es una anécdota que la actriz española protagonizó junto a la cantante de jazz Billie Holiday. Ocurrió en el restaurante Four Seasons de Nueva York, donde Sara Montiel armó un escándalo, los platos llegaron al suelo, cuando se pretendió impedir la entrada a la cantante de raza negra. Sara era mucho, y estaba siempre dispuesta.

    Admirada por gays y por feministas, la Montiel tuvo el honor de tener como amantes a dos premios Nobel: Severo Ochoa y Hemingway y el día de la noticia de la muerte de James Dean, la prensa americana publicó una foto acompañado por ella. Fue según su imaginario-imaginativo, la mujer que llevó a Miguel Hernández comida a la cárcel. Rodó junto a dos de los grandes iconos del momento, Gary Cooper y Burt Lancaster. Si existía algo importante, Sara estaba allí.

    Solo un puñado de actrices de origen latino, María Félix, Carmen Miranda y la española Rita Hayworth, formaban ese núcleo en el que la artista española jugó un papel en los primeros tiempos de visibilidad de la comunidad latina, en el negocio cultural y entretenimiento en Estados Unidos.

    Se retiró en plena época del destape “porque enseñar lo suyo valía una fortuna”, decía. Siempre dispuesta a conceder entrevistas a todo el mundo incluso rodó un programa para emitirse después de su fallecimiento titulado “Epílogo”. Sólo paró por su cada vez más delicado estado de salud hasta que ya no pudo más. Grande, sin vergüenza alguna y fumando hasta el final. Como la Bette Davis. Son personas a las que admiro.

    Nunca, como las estrechas estrellas de ahora, se escapó de las cámaras, firmaba con gran ilusión los autógrafos, seguía con sus ponchos, sus besuqueos, sus pelucas y sus joyas, presentándose con una mezcla de diva y chismorreo rosa que hicieron de ella un icono de nuestra época.

  • Lila_Downs

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  • calaverita

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    cementerio

     

    Estar en Los Ángeles es estar en una ciudad de cine, por lo que es posible escoger los espectáculos. Uno de ellos es visitar el Cementerio Hollywood Forever, nombre acertado dónde los haya, el lugar de descanso de cientos de las estrellas más grandes de Hollywood. Es el cementerio más antiguo de Los Ángeles y en el que viven para siempre –en el recuerdo, claro está- Valentino, Cecil B. DeMille, Douglas Fairbanks y cientos de famosos de Hollywood.

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    Hace tan solo 40 años apareció en el mundo del rock un tipo del que podía decirse que cambió el mundo. Joven, sexualmente ambiguo, estrecho de cintura, pelo llamarada, maquillaje de kabuki japonés, mono de seda roja y botas de charol, se presentó en el célebre programa “Top of the tops”. Los que lo vieron y fueron muchos, sufrieron una conmoción.

    Algo cambió en el pop y David Bowie se convirtió en una estrella. En el Victoria and Albert Museum, uno de los grandes de Londres, se ha inaugurado una exposición de el icono de la música. El comisario de la muestra dice que las colas en las puertas indican la cantidad de personas a las que rey del glam había cambiado sus vidas.

    Bowie, como todos los que piensan pasar a la historia, ha guardado sus pertenencias. En su gran archivo en Nueva York de más de 60.000 artículos- trajes, fotografías, diseños, películas – los comisarios de la exposición han elegido más de 300 para Londres.

    El traje de Starman tan diminuto, será un punto culminante en la exposición, porque en esos días llevaba una extraña dieta a base de cocaína, leche y pimientos rojos. La exposición es una exploración y una celebración del espíritu creativo del artista. “Bowie ha jugado un papel crucial en la formación de la sociedad moderna debido a su enfoque en la expresión personal”

    Lo extraño es que no ha tenido ningún control sobre la muestra e incluso para los mal pensantes el último disco- y aclamado por la crítica- no era conocido por los comisarios.

    Los museos no deben simplemente llenarse de cosas del pasado. Bowie ha significado un punto y aparte de la concepción de muchas cosas. Y ha paseado su música por el cabaret berlinés, la canción francesa, el teatro bretchiano, el mimo, los grandes musicales y el kabuki japonés. Ha sido vestido por los grandes de la moda, y su libertad de actitud ha ayudado al cambio de otras muchas.

    Bowie es pasado, presente y futuro. Es un señor maduro y elegante y fue una loca a la búsqueda de su identidad. Muchas vidas, mucho arte y mucha filosofía “haz lo que debas y necesites a los veinte años, pero entérate que la edad te alcanzará y prepárate para ese momento” Él lo hizo.

    Por siempre David, ahora en el Victoria and Albert, hasta agosto. Otro músico para mi santoral, y además con peana.

     


  • gualazzi_08

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  • Hay cosas increíbles y en un escalón superior se encuentran los milagros. El documental Searching Sugar Man es una película sobre un cantante que está a la altura de Dylan, es de raíces hispanas, graba dos discos casi perfectos y desaparece, con leyenda incluida.

    Lo milagroso son los testimonios de gente que lo vio tocar o gente que produjo sus discos; según muchos de ellos Rodríguez fue uno de los 5 artistas más grandes con los que tuvieron el honor de trabajar. Ninguno se explicaba cómo alguien con tanto talento, fuera desconocido en Ámerica y en Sudáfrica se convirtiera en un mito mayor que los Rolling Stones.

    El documental ganador del Oscar, relata la búsqueda del músico en una película inolvidable, más interesante que cualquier film de aventuras. El desaparecido es Sixto Rodríguez, que a mediados de los sesenta grabó dos álbumes de espléndido y ácido folk-rock protesta, para luego esfumarse entre la bruma de los días. El Dylan hispano-mexicano es desvelado con inteligencia y vamos quedándonos boquiabiertos en progresión creciente según avanza la trama.

    ¿Es verdad o ficción? El personaje, además de poeta y magnífico músico, es modesto, tímido e inolvidable. Los productores de aquella época que apostaron por él y qué sabían de que iba el negocio no se explican su escaso éxito y eso que fueron los descubridores de los grandes de la escena musical estadounidense.

    Millones de discos vendidos al otro lado del mundo y Rodríguez no se entera, mientras vive en la oscuridad en Detroit ciudad trabajando en la construcción. Rodríguez tenía muchas cosas que decir pero lamentablemente, los norteamericanos no quisieron escuchar. Tuvo su espacio en la historia Sudafricana de los años 70. La historia de una estrella de rock que nunca lo fue. La música es impresionante, el personaje también. La persona nos deja sin aliento. No os lo perdáis, se hablará mucho de él.